viernes, 14 de noviembre de 2014

"Un nuevo cordero, el mismo lobo", dice la Asociación Docente de Enseñanza Media y Superior (ADEMyS)

El gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires quiere implementar este año la evaluación docente que ha sido un fracaso en los años anteriores. Bajo un nuevo instrumento de evaluación se esconde la misma lógica que invierte las causas de los problemas que tiene la educación y ubica como responsables a quienes padecemos esos problemas. Con un formulario para que los directivos completen tras la observación de una clase pretenden sacar las conclusiones necesarias para elaborar política educativa. La aplicación de esta observación no es obligatoria, pero los datos del docente quedan registrados en la misma.

Una vez más volvemos a señalar que el problema no está sólo en la metodología sino en la finalidad de la misma. Lejos está el Gobierno de considerar que las verdaderas razones de la crisis educativa no se encuentran dentro del aula, sino en la suma de medidas que van en detrimento de la escuela pública: los problemas de infraestructura, los salarios a la baja, el ajuste en el presupuesto y la falta de construcción de escuelas, los obstáculos cada vez mayores para que el docente pueda capacitarse de manera gratuita y en ámbitos públicos, solo por mencionar algunos.

La nueva evaluación (estándar y censal) que en principio estaría destinada al nivel primario es la punta de lanza para atar el salario al rendimiento y hacer un sistema de inestabilidad laboral a la chilena, paradigma de la flexibilización y privatización del sistema educativo.
Desde Ademys rechazamos esta evaluación, y llamamos a toda la docencia a rechazarla, como así también repudiamos enfáticamente que quieran utilizar a las conducciones escolares como cómplices en la aplicación de este instrumento.

Asimismo, rechazamos la evaluación censal que se pretende realizar en séptimo grado y difundimos una carta elaborada por maestros de escuela para socializar con las familias.

Evaluaciones para rankear escuelas: ¿por qué rechazamos la “evaluación censal” en séptimo grado?

Familias:

El PRO pretende realizar una “evaluación censal” en séptimo grado con el objetivo concreto de rankear a las escuelas. ¿Cómo es esto? poder confeccionar ránkings de escuelas, como se hace en los países que el PRO toma como modelo -Chile por ejemplo- donde la privatización ha avanzado más. La evaluación es anónima para los alumnos pero no para las instituciones. Quieren hacer una evaluación para recabar datos que sirvan hacer ránkings de escuelas y así premiar a las que mejoran o castigar a las que les va mal, como el mismo ministro Esteban Bullrich reconoció.

Esta evaluación aspira forjar un sistema educativo regido por la competencia: competencia entre docentes, competencia entre instituciones educativas, competencia entre alumnos. Su objetivo es un modelo educativo regido por la competencia donde existan ránkings de escuelas para ponerles, con el tiempo, el precio a la cuota.

Así, desconocen que los docentes evaluamos en cada escuela, a cada alumno en forma particular. Es imposible hacer una misma evaluación a todos los alumnos de todas las escuelas desconociendo las realidades de cada aula. Por eso es que proponemos rechazar esta evaluación que no tiene otro objetivo que el de impulsar un modelo cada vez más privatista regido por la competencia y el lucro.

Autorizo a mi hijo___________________________________________________ a no hacer la evaluación censal del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.


Firma y aclaración:


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