miércoles, 16 de agosto de 2017

Escuelas bonaerenses con ratas y chicos intoxicados

(Tribuna Docente, Lista Multicolor. Buenos Aires, martes 15 de agosto de 2017)- Hace poco más de 10 días se denunció la presencia de ratas en el comedor de la escuela primaria 14 de Vicente López. Se advirtió sobre el hecho a las autoridades del Consejo Escolar y de la Municipalidad, quienes resolvieron colocar cebos que no resolvieron el problema.

Se realizó una segunda notificación a las autoridades,  que el jueves pasado resolvieron la suspensión de las clases. Sin que se tomara ninguna medida adicional, el viernes se volvió a la rutina escolar.
 En una medida irracional, las autoridades del Consejo Escolar, en complicidad con la Municipalidad, decidieron fumigar el colegio sin la suspensión de clases, con el argumento de que el producto a utilizar no era tóxico.

Hoy, martes, alrededor del mediodía, cuando se dictaban normalmente las clases, con todos los alumnos en la escuela, los docentes advirtieron el ingreso de un humo a las aulas que dificultaba la respiración. Todo el personal docente y los niños fueron evacuados y debieron ser atendidos y medicados.

Finalmente las clases fueron suspendidas hasta el jueves próximo, desplazando el comedor de la escuela a la primaria 20, que no cuenta con las condiciones mínimas necesarias para cubrir el servicio. 

Llamamos la atención sobre el grado de negligencia de los organismos correspondientes que autorizaron el dictado normal de las clases, primero con la presencia de ratas, y luego mientras se realizaba la fumigación que intoxicó a varios alumnos y docentes.

Denunciamos al consejo escolar de Vicente López y a sus inspectores escolares que aprobaron las medidas y a la Municipalidad, a cargo de Jorge Macri, por semejante proceder, que expresa claramente el grado de abandono y la condición deplorable de las escuelas en el distrito y en la provincia como consecuencia de la reducción del presupuesto educativo como parte del ajuste de Mauricio Macri-María Eugenia Vidal.


martes, 15 de agosto de 2017

Moco de pavo

En esa misma semana el ex ministro de Educación, Esteban Bullrich, se lanzó a competir fuerte como senador nacional, razón por la cual se topó con su rostro, gestos y palabras una infinidad de veces en la prensa escrita, la radio, la televisión, la pantalla de su computadora.  Para encarar la gran apuesta de Cambiemos en la provincia de Buenos Aires el ítem destacado de su curriculum es de haber gestionado con felicidad el “conflicto docente”, según la suma de palabras que les gusta usar como volanta a los diarios nacionales.

Fue en esa misma semana, pues, que se enteró de que en agosto tampoco iba a cobrar. Y no es moco de pavo. Se trata de la porción mayor de sus ingresos, puesto que a comienzos de año dejó una cantidad de las horas que tenía para tomar más y mejores en el cargo que le apareció en otro colegio. Sabía que le correspondía esperar los tres meses de rigor antes de que el cajero electrónico le cantara la buena nueva. Pero cuando se acercaba el plazo de los noventa días y corrió hasta la secretaría para preguntar ansioso, se encontró con que había un “problema con los papeles”, así le dijeron, y que en verdad el reloj ni siquiera había empezado a correr.

Consiguió la promesa de la rectora de que ella misma se iba a hacer cargo del problema, pero mientras tanto hay que bancársela como se pueda. De manera que no le quedó otra que subirse al 71 el sábado a la mañana y marchar hacia Villa Adelina para, con la cabeza gacha, pedirle unos mangos a su padre.

Mientras engullía como maníes los insuperables ravioles caseros de su vieja, alcanzó a ver sobre un estante una foto de cuerpo entero de Bullrich que acompañaba un reportaje largo para La Nación. Estiró el cogote hasta que alcanzó a leer algo acerca de la normalización de la educación argentina a lo largo de estos últimos años...

Tuvo que toser para no atragantarse con la salsa bolognesa.


lunes, 14 de agosto de 2017

"Santiago Maldonado hoy no vota", se pudo leer en los pizarrones de centenares de escuelas donde ayer se llevaron a cabo las elecciones PASO en la Argentina (y en la mayor parte de ellas nadie se atrevió a borrarlo)








Cassette

Hace poco le ocurrió algo curioso, una de esas cosas que jamás pensó que podría ocurrirle. Volvía de la escuela en el 134 cuando de pronto lo sorprendió el diálogo de una madre con su hija de unos diez años. La mamá venía hablando de vaya uno a saber qué con otra mamá, paradas en el medio del colectivo, cuando de pronto una de ellas usó la palabra. De inmediato la nena, que seguía atenta la charla, tironeó el buzo de la mujer y le preguntó sin  mediar prólogo: “Ma, ¿qué es un cassette?”.

Simplemente no lo podía creer. Él, que ha juntado miles, y que si bien se fue deshaciendo de la mayoría todavía atesora una reserva razonable; él, que cada vez que su mujer amaga con tirar el radiograbador Pioneer al carajo la frena en seco con un “ni se te ocurra”. Él, jamás hubiera imaginado una situación igual: la de alguien, no importa su edad, que no sabe lo que es un cassette.

La madre explicó paciente: es como una cajita de plástico chica, adentro de la cual hay una cinta que se mueve y desenrolla de un lado a otro, y se usa con unos aparatos especiales con parlantes para escuchar música y un micrófono para grabar las conversaciones…

Por eso ahora, que con el quinto año están analizando las campañas y las diversas estrategias del discurso político de cara a las PASO, y uno de los estudiantes alaba el modo en que un candidato presentó ayer a la noche en la televisión su programa partidario, el profesor que está a punto de comentar “pero ¿a vos no te  suena un poco a cassette?” se frena en seco al recordar la anécdota. Aunque le cueste por el hábito adquirido, no le queda más que buscar rápido en su imaginación alguna otra metáfora.


domingo, 13 de agosto de 2017

Universidad: los rectores solicitan un 40 por ciento de aumento de emergencia

(Por Gastón Godoy. Página 12. Ciudad Autónoma de Buenos Aires, viernes 11 de agosto de 2017)- El Consejo Interuniversitario Nacional, órgano que agrupa a los rectores de todas las universidades públicas del país, planteó que el sistema de educación superior necesita 107 mil millones de pesos para poder funcionar en 2018. El monto representa un aumento del 40 por ciento en relación con el presupuesto que se aprobó por ley para este año. Los rectores todavía no enviaron su pedido de fondos al Ministerio de Educación porque están ultimando detalles técnicos, pero la cifra ya fue aprobada por unanimidad por el comité ejecutivo del CIN. Además, las autoridades universitarias requieren otros 3 mil millones de pesos para obras de infraestructura, que deberían provenir del Ministerio de Obras Públicas. 


“El CIN todos los años estima el presupuesto del año siguiente en función de un modelo que tenemos de necesidades presupuestarias, que además presenta una distribución ideal entre las distintas universidades. Antes de que el Poder Ejecutivo mande el proyecto de presupuesto al Congreso, mandamos nuestra estimación global de lo que debería ser”, explicó Rodolfo Tecchi, rector de la Universidad de Jujuy y presidente del CIN. 

Los rectores estimaron que para poder funcionar el año que viene precisarán 107.167 millones. Ese monto, calcularon, implica un aumento del 25,8 por ciento respecto de los 85 mil millones que habían pedido el año pasado y que finalmente el Gobierno redujo, en la ley de presupuesto, a 76.590 millones. Respecto de ese presupuesto, el incremento solicitado sería del 40 por ciento. A los 107.167 millones, el CIN le sumó el pedido de 3089 millones para obras y refacciones. 

Desde el CIN plantean que el presupuesto universitario debería contemplar una mejora de las partidas para gastos de funcionamiento, dado que cerca del 90 por ciento de los fondos se destinan a salarios: aspiran a que la relación salarios/gastos de funcionamiento sea 85/15. “Esto lleva a la postergación de los planes de expansión y apertura de carreras, viajes; además de las cuestiones más materiales y de las tarifas”, explicó Tecchi, y remarcó que los recursos que solicitan son “estrictamente para funcionar, no para tirar manteca al techo”. 

“Los gastos de funcionamiento no tienen paritarias”, ironizó Javier Gortari, presidente de la Comisión de Asuntos Económicos del CIN y rector de la Universidad de Misiones. Y explicó que, como la inflación es “muy alta”, cada vez se puede hacer menos con los recursos actuales, sumado a que esos fondos también se destinan a servicios públicos. El año pasado el Gobierno se vio obligado a otorgar un refuerzo presupuestario para las universidades producto del tarifazo: algunas sufrieron aumentos de más del mil por ciento en algunos servicios.

“El destino de los fondos que pedimos está documentado –dijo Tecchi–. La base de estimación del presupuesto del CIN tiene un trabajo de muchos años, donde analizamos la real necesidad docente-alumno.” Sostuvo que el modelo de distribución que propone el CIN tiene en cuenta “tipos de carrera, sedes y extensión geográfica”, entre otras variables de las diferentes universidades. Pese a ese modelo de pautas, en la práctica el Ejecutivo reparte los fondos con otros criterios. “Hay un tercio de universidades que reciben más de lo que les correspondería según el modelo del CIN –explicó Tecchi–; otro tercio que se adecua a lo que la pauta recomienda; y un último tercio de universidades están subfinanciadas”. 

En esa línea, Gortari remarcó que dentro de los 107 mil millones de pesos solicitados para 2018 hay “una partida importante para compensar situaciones de asimetría entre universidades y para resolver situaciones críticas”: suma 2 mil millones. Otro monto que se destaca es el aconsejado para las diecisiete universidades más nuevas (tienen menos de diez años), que asciende a 1250 millones.

La semana que viene los rectores comenzarán a visitar a los diferentes bloques parlamentarios para explicar la composición del presupuesto requerido y pedir apoyo para la propuesta del CIN.