miércoles, 2 de abril de 2014

El 20 por ciento de los adolescentes latinoamericanos de entre 12 a 18 años no asiste a un establecimiento educativo, reveló un informe conjunto de la Cepal y Unicef

(ANSA. Martes 1 de abril de 2014)- "Prácticamente todos los niños de 11 años estudian en los países de América Latina, pero a los 17 años la mitad ya ha abandonado el sistema y solo uno de cada tres completa la secundaria sin rezago", señaló el documento Adolescentes. Derecho a la educación y al bienestar futuro, que analiza encuestas de hogares y estudios especiales sobre educación, empleo, uso del tiempo y salud.
El abandono temprano y la repitencia, dos de los principales desafíos de los sistemas educativos latinoamericanos, se concentran en los estratos de menores ingresos, en la población indígena y afrodescendiente, y en las áreas rurales. Solo uno de cada cinco jóvenes del quintil de menores ingresos completa la enseñanza secundaria, mientras que en el quintil más rico lo logran cuatro de cada cinco.
Los adolescentes varones tienden a una inserción temprana en el mercado laboral (casi una quinta parte abandona por falta de interés hacia el sistema educativo). Las adolescentes mujeres también dejan la escuela por falta de motivación -aunque en menor proporción-, y para hacerse cargo del trabajo doméstico no remunerado y las labores de cuidado (incluyendo su propia maternidad temprana).
"Los adolescentes son y serán protagonistas de las grandes transformaciones sociales y económicas que se espera ocurran en las próximas décadas en la región y para ello necesitan ejercer sus derechos de manera plena y sin ningún tipo de discriminación", plantean en el preámbulo del documento Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la CEPAL, y Bernt Aasen, director de la Oficina Regional de UNICEF para América Latina y el Caribe.

Ambos organismos de Naciones Unidas proponen una serie de políticas públicas capaces de contribuir a la igualdad de género en las oportunidades, las trayectorias y los resultados educativos de los y las jóvenes, así como en el mercado laboral.
El estudio evidencia la contradicción que viven las mujeres latinoamericanas, quienes a pesar de haberse beneficiado de los aumentos de cobertura educativa, aumentando sus años de educación de manera importante, no han encontrado condiciones igualitarias con los hombres en el mercado laboral. Ellas aún se concentran, en mayor proporción que sus pares varones, en empleos de baja productividad, de carácter temporal, sin contrato ni prestaciones sociales y con ingresos bajos, a lo que se suma que progresan menos en sus carreras en comparación a los hombres.
La Cepal y Unicef pidieron eliminar las prácticas sexistas en la cotidianidad escolar, lo que exige abordar el currículo escolar y el trabajo docente en el aula.
También son indispensables políticas que aborden los principales factores de postergación educativa, entre ellos, la pobreza, la ruralidad y el origen étnico. Asimismo, se requieren políticas específicas de inclusión y retención para las madres adolescentes, y políticas para una enseñanza secundaria de calidad que otorgue una verdadera oportunidad al desarrollo del talento y las potencialidades de los y las estudiantes.


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