martes, 19 de julio de 2016

¡A cerrar filas para tumbar la reforma educativa que impulsa el gobierno de México!

I. ¿En qué consiste la reforma educativa de Peña?

• Se modificaron los Artículos 3 y 73 de la Constitución, elevando a rango constitucional la existencia del Instituto Nacional para la Evaluación Educativa (INEE), órgano encargado de la evaluación.

• Se establece que el ingreso, la permanencia y promoción de los maestros queda sujeta a concursos de oposición y a la evaluación docente. Las plazas son temporales en todo momento.

• Se emitieron dos “leyes secundarias reglamentarias”, una sobre el funcionamiento del INEE y otra sobre lo que llaman “Servicio Profesional Docente”, que detalla los tipos de nombramientos, las promociones, los estímulos (económicos y en especie) y los castigos al desempeño docente. Todo ello sujeto a la Evaluación Docente que incluye exámenes estandarizados y un portafolio de evidencias. Los maestros deben presentar la evaluación por cada materia que dan.

• Se modificó la Ley General de Educación, para hacerla corresponder a las dos leyes anteriores.

• Se incluyen aspectos relativos a los consejos de participación social con el fin de “fortalecer la autonomía de gestión de las escuelas”, adecuando el marco jurídico para obligar a los padres de familia a involucrarse en el “mejoramiento de la infraestructura, comprar materiales educativos y resolver problemas básicos operativos” de las escuelas.
En resumen, la reforma se centra en el sistema de Evaluación Docente, estableciendo una nueva legislación laboral para los maestros por fuera del Artículo 123 Constitucional, dejándolos sin ningún derecho laboral. Y, se establece que los gastos del Estado en educación podrían ser compartidos con los padres de familia, involucrándolos en el mantenimiento de las escuelas bajo distintas formas (mano de obra para reparaciones, compra de materiales, cuotas escolares, pago de servicios de luz y agua, etc. Ya circulan denuncias de escuelas donde esto empieza a tomar forma).

II. ¿Por qué sumarnos a esta lucha?  

1. El gobierno miente: la Evaluación Docente no mejorará la educación ni la labor de los maestros.  

a) No hay nada en el sistema de Evaluación Docente (ni en toda la reforma) donde se plantee mejorar la educación ni la labor docente. La reforma educativa busca aumentar el control del gobierno, arrebatar derechos y despedir maestros: es una reforma laboral.

b) Cuando se empuja a los profesores a preparar pruebas estandarizadas, se les recorta el tiempo para preparar sus clases y materiales didácticos.

c) Miente el gobierno al responsabilizar a los maestros del desastre educativo. Es un problema complejo cuyo principal responsable es el Estado. Garantizar que la educación sea buena y efectiva, depende de muchos factores, como las condiciones sociales, económicas y culturales de los estudiantes; así como la condición de las escuelas y el lugar donde se ubican. De acuerdo al director general del Instituto Nacional de la Infraestructura Física Educativa (Inifed), sólo 10 de cada 100 escuelas tienen condiciones para el estudio y aprendizaje; el 90% de las escuelas no tienen las condiciones para su buen funcionamiento. Esto es responsabilidad del gobierno, pero se desentiende tratando de culpar a los maestros, y planea que los padres ayuden a resolver este problema.

d) Esta reforma fue decidida al margen de maestros, estudiantes y padres de familia; al margen de las necesidades de la población. Se elaboró, hasta el último detalle por la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), organismo que representa y expresa los intereses de los más ricos y poderosos del mundo, de las grandes empresas trasnacionales. Lo que sigue es la modificación de los planes de estudio para adecuarlos más a sus intereses. Los dueños del dinero quieren a México como un país-maquila y a sus niños como futuros empleados sin derechos laborales. Los maestros les estorban, y por ello buscan eliminar su fuerza: de ahí esta reforma laboral contra los maestros.

2. Este año inició la Evaluación Docente y resultó un verdadero agravio para los profesores.  

Ha resultado humillante llevar a los maestros a galerones, bajo amenaza y con intentos de soborno (ofreciendo aumentos salariales y créditos para vivienda), rodeados de miles de policías y granaderos, sin condiciones para poder concentrarse, en algunos casos con cortes intermitentes de energía y caídas del sistema, en otros casos sin lugares suficientes. En esas condiciones de absoluto estrés se mantuvo a los maestros por más de dos horas y media, rellenando formularios por computadora, con cuestionamientos que, en muchos casos, no tenían relación con la labor realizada por el maestro en su escuela.

Para cualquier persona honesta que conozca un poco la complejidad de la labor docente, pretender medirla de esa forma resulta una verdadera burla. Y es una infamia que usen los resultados de tal Evaluación para continuar atizando la campaña de desprestigio contra los maestros.

3. Los maestros repudian la reforma, quieren evaluación pero no esa.

En prácticamente todos los estados del país ha habido diversas manifestaciones contra la reforma. Se puede decir en general que no hay docentes a favor de la reforma. ¿Es posible que los cientos de miles de maestros, en todo el país, estén equivocados? No. El que está mal es el gobierno que no ve ni escucha a los maestros que, una y otra vez, han planteado que no se oponen a una evaluación académica, sino a esta evaluación impuesta por el gobierno sólo para controlarlos, arrebatarles sus derechos y correrlos; que, una y otra vez, han planteado que se apoye la formación docente; que no se han cansado de plantear que es necesario un amplio debate que incluya a todos los involucrados, a los especialistas en educación, a los padres de familia y, por supuesto, a los maestros.

Y es una aberración absoluta pretender que los maestros acepten la evaluación con base en campañas de terror: amenazas constantes por parte de supervisores y directivos, despidos, golpes, encarcelamiento, represión y crímenes de lesa humanidad como el cometido en Nochixtlán, Oaxaca, por parte del Estado. ¿En qué va a mejorar la educación una reforma que aterroriza a los maestros, que tiene que imponerse a sangre y fuego?

4. Con decisión de lucha y firmeza, sí es posible echar abajo la reforma.  

a) El gobierno se aísla cada vez más, sus mentiras van cayendo, y el rechazo a la Reforma se va generalizando. Cuatro factores han influido para ello:

- La permanente, terca y audaz resistencia de los maestros de Chiapas, Michoacán, Oaxaca y Guerrero desde hace 3 años (en realidad desde hace muchos años más). En las últimas semanas se incorporado a la movilización maestros de otros estados. Las acciones, paros, mítines y marchas de los maestros de la Ciudad de México el 5 y 6 de julio, cimbraron al gobierno.

- La humillación que resultó la aplicación de la Evaluación este año.

- La represión al movimiento: el encarcelamiento de líderes magisteriales y, sobre todo, la masacre cometida por la Gendarmería y Federales del gobierno de Peña en Nochixtlán, Oaxaca.

- El hecho de que los efectos de las reformas estructurales de Peña Nieto y partidos cómplices que las aprobaron, no han resultado para nada en beneficio de la población. La vida se encarece, es más insegura, millones de personas apenas sobreviven; y los únicos beneficiados son los más ricos, las grandes empresas trasnacionales. El gobierno mintió cuando dijo que con la reforma energética se mejoraría el servicio eléctrico y bajarían las tarifas; mintió cuando dijo que con la reforma laboral habría más empleo y mejores salarios. El gobierno miente también sobre la reforma educativa: ésta no mejorará la educación.

Sin embargo, para que el diálogo fructifique en la caída de la reforma, se necesita que más contingentes de maestros se integren a la lucha, sin importar el periodo vacacional. Papel fundamental pueden jugar los maestros de la ciudad, de las secciones 9, 10 y 11 y los padres de familia. Su incorporación masiva a las acciones de lucha, con un compromiso firme y sostenido, puede hacer la diferencia e inclinar la balanza a favor del movimiento. Nadie eligió este reto, pero la historia lo plantea.

¿Hasta dónde estamos dispuestos a luchar por defender los derechos laborales y la educación de nuestros hijos, la de todos los niños del país, la de todas las futuras generaciones?

b) Sí es posible la abrogación de la reforma.  

El gobierno inventará todos los pretextos posibles para no revertir las modificaciones a los artículos 3 y 73 de la Constitución, pues independientemente de lo que pase con el diálogo, su búsqueda será dejar establecido en la Constitución que las plazas docentes son temporales, que se sujetan a la evaluación y los maestros no tienen derechos. De forma que al bajar el movimiento, en cualquier momento volverán a la cargada amparándose en la Constitución.

Si no queremos que de tiempo en tiempo tengamos que estar luchando nuevamente contra esta reforma, hay que revertir la modificación que se hizo a la Constitución desde ahora anulando las leyes secundarias y dejando sin efecto la modificación a la Ley General de Educación. 

Los brigadistas - Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)


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