miércoles, 23 de marzo de 2011

Madre atómica

Madre atómica es una banda de “rock progresivo” porteño (el nombre era un verdadero guiño de época)  integrada originalmente, allá hacia comienzos y mediados de la década del setenta, por la guitarra de Lito Epumer, Juan Carlos Fontana en batería y Rubém Alcaráz quien, bastante rápidamente, cederá su bajo a Pedro Aznar. Supieron conseguir una merecida fama a través de las presentaciones en vivo gracias a las virtudes técnicas de sus integrantes. No dejaron nada grabado; es posible que en algún rincón de la Internet se reproduzca alguna cinta oxidada grabada en algún recital perdido, por ejemplo aquí. En 1975 se esfumaron ni bien Epumer anunció su partida.
La Madre, pues,  murió y resucitó una década más tarde, ahora con una inspiración a  medias entre el jazzrock y la influencia methenyana.


El Mono Fontana se hizo cargo de los teclados, la guitarra de Epumer recobró su puesto, Jota Morelli se sentó la batería y César Franov completó la sección rítmica pero a poco andar cedió su bajo a Guillermo Vadalá. Con esta formación final grabaron un disco en 1986 que en la tapa sólo repite el nombre del grupo.
Son ocho temas, homogéneos en la composición y los arreglos, lo cual lo vuelve un poco canasador y esperable. Pese a ello hay algunos puntos para destacar. El arranque de los teclados en el inicial “Punto Grafenberg”, la irrupción entusiasmada de la guitarra en “La capucha”, el espíritu folclórico que convoca el piano en de “A tierra húmeda” o la guitarra criolla en el comienzo de “Para Dino”. El resto suena, aunque compacto, bastante previsible y demasiado atado al mandato de época.
En algunas ocasiones Madre atómica juntó Epumer y Fontana junto a Paul Durge en el bajo y Lucio Mazaira en la batería. Con esa formación se presentaron en 1984 en La Trastienda; aquí se ofrece el link para escuchar la grabación no comercial de aquel concierto.


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