viernes, 11 de marzo de 2011

Las revueltas sociales en el norte de África no sólo desafían a la represión interna de los gobiernos de esos países, sino también el implícito apoyo económico (y no sólo económico) a dichos regímenes por parte de Europa y los Estados Unidos

Desde Beirut, la periodista Mónica G. Prieto realiza un interesante reportaje cuya tesis central es que los acuerdos económicos con las dictaduras árabes de Oriente Próximo y el norte de África explican el silencio internacional; las revueltas sociales, en consecuencia, no sólo desafían a la represión de estos regímenes, sino también el implícito apoyo económico (y no sólo económico) a los tiranos por parte de Europa y Estados Unidos.
El informe detalla a continuación los casos de Arabia Sudí, Sudán, Egipto, Bahrein, Emiratos Árabes Unidos, Argelia, Kuwait, Marruecos, Oman, Qatar, Yemen y Túnez.


Sobre Libia escribe: “Petróleo y gas. Desde que Muammar al Gaddafi fue desclasificado como líder terrorista en 2002 y añadido a la categoría de socio occidental, los negocios con la dictadura libia -40 años de tiranía- se dispararon haciendo caso omiso de la represión interna y de la ausencia total de democracia. Gaddafi resultaba demasiado generoso para ser cuestionado cuando invertía 2.000 millones de dólares en Canadá o 30.000 en Estados Unidos. Ahora, el uso de aviación militar contra manifestantes que exigen el final de la tiranía obligan a reaccionar a los dirigentes internacionales. Italia y Alemania son sus grandes socios comerciales, España es el tercer país cliente: importa principalmente petróleo y gas. Entre 1993 y marzo de 2008, invirtió 189,36 millones de euros en Libia. Las exportaciones españolas en material de defensa aumentaron un 7.700% en 2008.

El artículo en cuestión, “Nuestros queridos dictadores”, se puede leer completo aquí.


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