jueves, 19 de febrero de 2015

En Río Negro hay más que once escuelas con problemas edilicios

A pocos días del inicio de clases, observamos que en la mayoría de las escuelas de Río Negro, aún se encuentran sin mantenimiento, con obras inconclusas por falta de pago, o invadidas por cuadrillas de obreros a quienes se les exige terminar en una semana lo que requiere como mínimo un par de meses.
Esta situación ya forma parte del panorama habitual con el que se encuentran las y los docentes al regreso de las vacaciones, igual que las declaraciones de funcionarios de turno y sus excusas, como las expuestas por Adrián Carrizo, quien evidencia una memoria acotada en este tema, especialmente en la Línea Sur, donde este funcionario se desempeñó como docente por años y muchas veces participó de los reclamos por las mismas falencias que hoy denunciamos.

Creemos oportuno, recordarle a Carrizo, la situación de la Escuela Primaria 22 de Pilquiniyeu de Maquinchao, que no tiene gas ni baños y no funciona el comedor escolar como la que atraviesa la considerada la institución un foco infeccioso ya que no cumple con las normas básicas de seguridad e higiene.


Todo está documentado por las autoridades del hospital zonal, y por informes del agente sanitario. Esta escuela es de Jornada Completa, es inadmisible la falta de un comedor, como así también que niñas, niños, docentes y no docentes, permanezcan ocho horas en un edificio sin gas ni baños. Denunciamos esta situación en todos los ámbitos, hasta lograr, en la paritaria de diciembre, el compromiso del ministerio de resolverla, sin embargo, nadie fue hasta el lugar ni siquiera a ver las instalaciones, pese a que Carrizo estuvo en la localidad el mes pasado gozando sus vacaciones.

También la Escuela Nº 307 de Lipetren Grande, cuyo establecimiento está cerrado desde el 13 de junio del año pasado, por falta de gas, por lo que las clases se dictan en la Escuela 356 de Jacobacci, solución parcial, porque quedaron en el paraje niñas y niños sin escolarizar, a la fecha no hay cambios.

Podemos enumerar mucho más que las once escuelas con problemas que menciona el subsecretario de coordinación en sus declaraciones, como por ejemplo el Jardín 118 que actualmente funciona en una vivienda del barrio Anai Mapu, cuya finalización de obra se espera para fines de este año. O la Escuela Técnica de Allen, que sigue funcionando divida en espacios no habilitados, la Escuela 39 de Cinco Saltos, donde no se han terminado los trabajos y refacciones por falta de pago al personal asignado. En la misma ciudad funciona la Escuela Laboral Nº 7, que comparte edificio y penurias con la Escuela Especial Nº3, sin sanitarios adecuados, el sistema cloacal desbordado y los espacios sin las adaptaciones imprescindibles para la accesibilidad que requieren sus estudiantes.

También nos interesaría saber, que sucederá este año con las y los estudiantes de las carreras terciarias recientemente creadas, pero que ninguna cuenta con edificio propio, como en Rio Colorado con casi 400 matriculados/as nucleados en comisiones de más de 100 jóvenes que cursan en pasillos, en SUM de escuelas y otros centros de la comunidad afectando seriamente su proceso pedagógico.

A dos semanas del inicio de clases, los problemas acarreados por las lluvias en algunas regiones y la falta de potabilidad del agua, la limpieza de tanques es fundamental, para evitar males mayores. 
Teniendo en cuenta que en toda la provincia hay 800 escuelas, donde recién se están iniciando las tareas de mantenimiento básico, resulta muy difícil de imaginar que aún trabajando todos los días se pueda llegar en condiciones óptimas como establece la normativa vigente Res. 146/94 que estipula en su Artículo 7 las condiciones mínimas de los edificios escolares, desconociendo además, el Acta Paritaria Nacional conformada entre CTERA y el Ministerio de Trabajo de la Nación, en relación a las Recomendaciones Básicas de Prevención elaboradas por la Secretaría de Riesgos de Trabajo.

Aspiramos que el Ministerio haga realidad el concepto de la educación como derecho social, que implica enseñar y aprender en condiciones dignas, con una verdadera inversión en infraestructura con una planificación estratégica, que contemple las necesidades de las comunidades. Ojalá se cumpla lo declamado por Adrián Carrizo que predice problemas cero en las escuelas para el 2016, no sabemos si es un deseo para las escuelas o para su continuidad en el cargo sorteando cualquier avatar eleccionario, Lo que si tenemos claro es que desde UnTER seguiremos exigiendo escuelas en condiciones dignas, como se merecen las comunidades educativas, solamente depende del gobierno que se haga cargo de sus responsabilidades, para que, efectivamente, el comienzo de clases sea normal.

Unión de los Trabajadores de la Educación de la provincia de Río Negro (UnTER)
                                          General Roca, Fiske Menuco, viernes 13 de febrero de 2015


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