miércoles, 3 de noviembre de 2010

Macbeth y la comida rápida

Escocia, Pa. narra una historia que transcurre en 1975, la de un matrimonio arribista y ambicioso por demás, el que constituyen Joe McBeth y su mujer, Pat. En realidad ella es la intrigante que motoriza la necesidad de ascenso y notoriedad social a toda costa, y él, bastante más pusilánime y dubitativo, la sigue en las iniciales buenas y en las muchas malas que las continúan.
Para lograr el deseado cometido Joe debe destronar a su patrón, el señor Duncan, y luego asesinarlo para hacerse del mediocre negocio de fast food ubicado en una pequeña ciudad de Escocia llamada Pennsylvania.
La película es de 2001, tuvo buena repercusión en algunos circuitos del cine independiente internacionales y últimamente se la encuentra en diversos horarios en el canal de cable Film & Arts. Las apariciones del teniente Ernie McDuff, interpretado por Christopher Walken, y las famosísimas tres brujas aquí trasvestidas en bohemias trashumantes constituyen uno de los puntos altos del filme.



Los cien minutos en cuestión fueron dirigidos por Billy Morrissette (a quien pertenece también el guión), la música es de Anton Sanko a la que se suman las melodías de los Bad Company que aparecen cada tanto.
"Una espumadera grasienta para un crimen sangriento", dice el eslogan de promoción... El referente, por si todavía no lo notaron, es el clásico Macbeth de William Shakespeare, aunque lo suficientemente adulterado como para alimentar una buena comedia contemporánea. Curiosa, irregular, Escocia Pa. Tiene la enorme virtud de medir su ambición y conformarse con presentar un relato sólido, original y atractivo. A nosotros por momentos nos hizo acordar a esa reivención ingeniosa de los mitos que solían ofrecer las operísticas canciones de Frank Zappa o, más acá, Les Luthiers.

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