miércoles, 17 de noviembre de 2010

Jesse Stone, Asesinatos en el paraíso

Jesse Stone es el nombre del típico personaje detectivesco moderno que protagoniza una saga de varias películas que arrancó con el éxito de Cadena homicida y se continuó luego con una serie de filmes basados en las novelas populares de Robert Parker. Así fueron desfilando Peligro nocturno, Asesinato en el paraíso, Mar profundo,  todas más o menos rodados en la segunda mitad de la primera década del siglo que transitamos, a excepción de Sin remordimientos que se agregó este año, también bajo la dirección de Robert Hamon.


Stone (el apellido no es gratuito) es un comisario de novela negra, quien oportunamente fue expulsado de la gran ciudad hacia unaa comarca pequeña: el pueblo de Paraíso, en Massachusetts. Cansado, por la muerte de su perro y la pérdida de su mujer, conjura el insomnio con el alcohol como para asegurarse de que el arranque de todas las mañanas sea siempre duro y cansino.
Buen laburo de Tom Selleck, actor al cual nunca hemos visto en algún filme o serie que nos haya llamado mucho la atención. La trama cruza violencia doméstica, pequeños ladrones desesperados, mafias de la gran ciudad que andan dando vueltas por doquier, funcionarios corruptos, en fin, todos los condimentos habituales del policial negro convenientemente suavizados para las pantallas grande y chica, pero desparramados con buen gusto y eficacia.
En estos días se puede ver repetidas varias de sus entregas en horarios diversos de la televisión por cable. Hagan el intento.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada