jueves, 26 de marzo de 2015

Carta abierta al Rectorado y al Consejo Superior de la Universidad de Buenos Aires: ¡no a los recortes y los "acomodos"! ¡Por la continuidad de los talleres de Semiología en el Ciclo Básico Común!

A las autoridades del Ciclo Básico Común de la UBA
a la comunidad educativa,
a los interesados en la educación pública:

Desde hace un año, y en coincidencia con el inicio de la nueva gestión en el rectorado de la UBA del Dr. Alberto Barbieri, se han producido episodios de extrema gravedad en el Ciclo Básico Común (CBC) de la Universidad de Buenos Aires (UBA) , que afectan no solo la vida institucional de esta unidad académica -reduciendo aun más sus ya de por sí escasos espacios de participación democrática, producto de la falta de institucionalización- , sino también la continuidad de diversos proyectos pedagógicos, algunos de ellos de largo recorrido en la institución y de enorme prestigio en todo el país.

Particularmente, en este caso queremos referirnos a la reducción, en algunas sedes, y a la eliminación en otras, de los Talleres de Lectura y Escritura de las cátedras de Semiología.

Estos talleres surgieron desde la Secretaría de Extensión en el origen mismo del Ciclo Básico Común en el año 1985, con el fin de formar a los alumnos en la lectura y escritura de textos universitarios.

Desde el año 1990, los Talleres se incorporan progresivamente a las distintas sedes de la única cátedra de Semiología, cuya titular era la Dra. Elvira Arnoux. En el año 2001 todas las sedes cuentan ya con 6 horas de dictado semanal, constituyéndose así un proyecto pedagógico que integró en una materia destinada al estudio del lenguaje un espacio de reflexión sobre las propias prácticas de lectura y escritura de los alumnos. Los Talleres de Lectura y Escritura tuvieron y tienen como objetivo formar lectores y escritores críticos, capaces de desmontar los sentidos socialmente construidos. Para el logro de esos objetivos resulta indispensable la articulación entre la reflexión sobre la discursividad en general y sobre los discursos sociales (objetivo priorizado en el dictado de las comisiones) y sobre el discurso escrito propio y ajeno (objetivo priorizado en el taller).

Esta experiencia fue pionera en la Argentina y en toda América Latina no solo por su impronta democratizadora de la cultura escrita sino además porque propuso un cambio en el abordaje conceptual de la problemática que encierra el pasaje de la escuela media a la universidad. Hasta entonces, las respuestas a esos problemas se pensaban en términos de la enseñanza de “técnicas de estudio”, y pasaron a concebirse como una propuesta de reflexión sobre la discursividad social, el discurso de la cultura escrita y de la comunidad académica. Este proyecto desde un inicio se planteó un objetivo integral: proveer al alumno de una formación que le permita comprender la lógica de la producción discursiva y sus sentidos sociales, como elemento indispensable para el desarrollo del pensamiento crítico, lo cual excede el dominio de códigos disciplinares o de normativas académicas. También fue una innovación pedagógica en la UBA, en la postdictadura, la apertura de espacios curriculares con la modalidad de taller, en la que en grupos reducidos los alumnos discuten sus propias producciones e intercambian reflexiones con pares y expertos en las características del discurso escrito. Con el correr de los años se abrieron nuevas cátedras de Semiología en el CBC que continuaron con modalidades propias el proyecto pedagógico.

Este se consolidó con la conformación temprana de un equipo de investigación dirigido por la Dra. Arnoux que, desde que se implementaron en la UBA los proyectos UBACyT en el año 1987 y hasta el día de hoy, continúa llevando a cabo investigaciones sobre la cultura escrita en la universidad, sobre las prácticas y representaciones de los alumnos acerca de la lectura y la escritura en el primer ciclo universitario, sobre la problemática de la escritura y la producción de conocimiento en los posgrados, entre otros.

Las cátedras de Semiología del CBC han sido y siguen siendo un semillero de formación de profesores en la enseñanza de la lectura y la escritura universitarias desde una perspectiva discursiva, en particular durante la larga etapa en la que aún no existían instituciones de grado ni de posgrado dedicadas a formar en esta especialidad. Y muy rápidamente nuestros equipos docentes fueron requeridos para asesorar, para recibir consultas, para producir materiales didácticos o para capacitar profesores por otras universidades públicas y privadas del país, por instituciones terciarias, escuelas medias, que ante problemáticas análogas también encararon la apertura de talleres de lectura y escritura, que aún hoy se dictan entre las primeras materias que los alumnos cursan en sus carreras de educación superior.

La preocupación por que las dificultades que puede plantearles a los alumnos la cultura académica no se convierta en un factor de abandono de sus estudios estimuló la puesta en marcha de numerosos posgrados para la formación de especialistas en un abordaje discursivo de la lectura y escritura, como también la creación de la sede argentina de la Cátedra UNESCO para la Lectura y la Escritura en América Latina, en el año 1996, que hoy cuenta con 14 sedes en todo el país.

Todo este recorrido ha sido desconocido desde el año 2014 por las autoridades del CBC y del rectorado de la UBA, al abrirse nuevas cátedras de Semiología sin talleres de lectura y escritura, a cargo de profesores ajenos a las cátedras históricas de la institución y sin concursos. La novedad en el año 2015 es que se le quita a la cátedra Arnoux la sede de San Isidro, en donde se crea la cátedra Vitale, también sin concurso, y se eliminan los talleres que históricamente funcionaron en esa sede. A esto se suma una política constante hacia las cátedras con talleres de no otorgamiento de suplentes ni de nuevos nombramientos ante las bajas.

Como todo se llevó a cabo sin diálogo ni información de ningún tipo hacia los titulares, los docentes y los alumnos -que desconocen las razones por las que a algunos les toca cursar esta materia con 4 horas semanales y a otros con 6- nos preguntamos:

¿Por qué el CBC se empeña en sacar los Talleres de Lectura y Escritura? ¿Cuáles son los criterios pedagógicos en que se basa para tomar esta decisión?

El Dr. Barbieri, al asumir su cargo en diciembre de 2013, manifestó en un reportaje publicado por el diario Clarín (5/12/2013) su voluntad de “trabajar de manera democrática” por "una universidad abierta y plural" y prometió “profundizar la articulación de la UBA con el nivel secundario para atacar las falencias que traen los alumnos que egresan de la escuela media".

Consideramos que las medidas tomadas en el CBC no contribuyen al logro de estos objetivos. El autoritarismo, las decisiones inconsultas, la falta de reconocimiento de las trayectorias académicas de los equipos docentes, la absoluta ausencia de los procedimientos institucionales habituales, como son los concursos para el otorgamiento de cátedras, no fortalece la convivencia democrática. Y la supresión de los talleres de lectura y escritura integrados a la reflexión sobre el lenguaje no aporta a la articulación de la UBA con el nivel secundario.

¿Cuáles son entonces los argumentos para sostener esta política? ¿Por qué quitar ese espacio de construcción de conocimiento? ¿En qué modelo de universidad está pensando la UBA, en el que no hay lugar para los talleres de Semiología? ¿Cómo imaginan los procesos de inclusión y justicia social?

No lo sabemos, lamentablemente no lo sabemos, porque para saberlo se hubiera necesitado un amplio debate en la comunidad educativa que no se dio; hubiera sido necesario tener discusiones a las que nos hubiera gustado ser convocados especialmente, pero que no se dieron; hubiera sido necesario que las autoridades de la universidad explicitaran sus razones, pero esto tampoco sucedió.
Finalmente, lo que sí sucedió es que en el listado de aulas de la Sede San Isidro del CBC, hoy, a pocos días de comenzar el primer cuatrimestre del año 2015, sorpresivamente, increíblemente, no existen más esas aulas para los Talleres que pertenecían a la Cátedra de Semiología (Arnoux). No existen más esos espacios donde los estudiantes eran invitados a pensar en su propia escritura; no existe más nuestra tarea: explicar dónde se mira para interpretar un texto, explicar por qué aprender a escribir es aprender a pensar.

A partir de todo lo expuesto, reclamamos:

-Que se restituyan los Talleres de Lectura y Escritura en la Sede de San Isidro y en todas las sedes y cátedras de Semiología del CBC.

-Que el CBC no desconozca a los profesionales que han trabajado en el proyecto educativo de la institución durante casi 30 años y los integre al debate sobre el futuro de la institución.

-Que el CBC, junto con las autoridades de la UBA, se comprometa en un debate con toda su comunidad sobre las políticas de inclusión educativa que puede llevar adelante en este ciclo inicial.

Equipo de profesores de Talleres de Lectura y Escritura,
Cátedra Arnoux de Semiología,
Sede San Isidro del Ciclo Básico Común de la Universidad de Buenos Aires.
Buenos Aires, marzo de 2015



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