Desde que comenzó el ciclo lectivo, el GCBA (Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires) realizó muchos desalojos en distintos barrios de nuestra Ciudad. Algunas de las familias que asisten a las escuelas de nuestros distritos fueron desalojadas de sus viviendas de manera irregular: sin notificación previa, sin respetar los procesos legales establecidos y, en algunos casos, de forma violenta. Nuestrxs estudiantes fueron alojadxs en hoteles y casas de familias de manera transitoria mientras se solicitan los subsidios correspondientes. Las soluciones que ofrece el gobierno no son permanentes. La amenaza de quedar en situación de calle es concreta.
Esta situación afecta de manera directa la vida de los niños, niñas y adolescentes: alejados de su barrio y de su escuela, su trayectoria educativa está en riesgo. Esta desorganización y alteración de la vida cotidiana que promueve el GCBA con los desalojos sin previo aviso interrumpe las rutinas educativas, sanitarias, alimenticias y culturales de lxs estudiantes.
Frente a esto, desde la UTE (Unión de los Trabajadores de la Educación), exigimos que el Gobierno de la Ciudad cumpla con su obligación y garantice de forma inmediata las condiciones necesarias para que estos niños y niñas puedan continuar su escolaridad sin interrupciones asegurando su alimentación y su vivienda. El derecho a la educación no puede quedar subordinado a una crisis habitacional provocada por la propia administración.
Las maestras y los profesores seguiremos acompañando a cada estudiante y a cada familia frente a abandono estatal y vulneración de derechos.