jueves, 21 de mayo de 2026

ADULP (Asociación de los Docentes de la Universidad Nacional de La Plata) se suma a la nueva semana de huelga universitaria

En el marco de lo definido en el Plenario de Secretarios y Secretarias Generales de la CONADU, nuestra organización sindical convoca al PARO durante toda la semana del 25 de mayo.

Tras la masiva cuarta Marcha Federal, y sin respuestas por parte del Gobierno, los y las docentes seguimos reclamando la aplicación inmediata de la Ley de Financiamiento. Durante dicha semana realizaremos también jornadas de protesta, clases públicas y otras actividades: por paritarias libres, la recuperación de nuestro salario, la actualización de las becas y más presupuesto para la Universidad Pública y la Ciencia argentina.

miércoles, 20 de mayo de 2026

Segundo pedido de reunión al ministro Gabriel Mraida, al frente de Desarrollo Humano y Hábitat de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires

Difundimos la segunda carta presentada en el Ministerio de Desarrollo humano y hábitat para solicitarle a Mraida una reunión urgente. 

Las trabajadoras de la educación en los CPI (Centros de Primera Infancia) están bajo una total desprotección, salarios de miseria y sin aumentos desde el 2025, y con total incertidumbre sobre su futuro. 

¿Los derechos de las infancias dejaron de importarle a Jorge Macri?

UTE (Unión de los Trabajadores de la Educación de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires)

martes, 19 de mayo de 2026

El derecho a la educación no puede ser vulnerado

Desde que comenzó el ciclo lectivo, el GCBA (Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires) realizó muchos desalojos en distintos barrios de nuestra Ciudad. Algunas de las familias que asisten a las escuelas de nuestros distritos fueron desalojadas de sus viviendas de manera irregular: sin notificación previa, sin respetar los procesos legales establecidos y, en algunos casos, de forma violenta. Nuestrxs estudiantes fueron alojadxs en hoteles y casas de familias de manera transitoria mientras se solicitan los subsidios correspondientes. Las soluciones que ofrece el gobierno no son permanentes. La amenaza de quedar en situación de calle es concreta.

Esta situación afecta de manera directa la vida de los niños, niñas y adolescentes: alejados de su barrio y de su escuela, su trayectoria educativa está en riesgo. Esta desorganización y alteración de la vida cotidiana que promueve el GCBA con los desalojos sin previo aviso interrumpe las rutinas educativas, sanitarias, alimenticias y culturales de lxs estudiantes.

Frente a esto, desde la UTE (Unión de los Trabajadores de la Educación), exigimos que el Gobierno de la Ciudad cumpla con su obligación y garantice de forma inmediata las condiciones necesarias para que estos niños y niñas puedan continuar su escolaridad sin interrupciones asegurando su alimentación y su vivienda. El derecho a la educación no puede quedar subordinado a una crisis habitacional provocada por la propia administración.

Las maestras y los profesores seguiremos acompañando a cada estudiante y a cada familia frente a abandono estatal y vulneración de derechos.


lunes, 18 de mayo de 2026

domingo, 17 de mayo de 2026

Universidades: salarios docentes y riesgo de vaciamiento académico

(Infobae, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, sábado 9 de mayo de 2026)- El impacto en los salarios docentes es uno de los focos clave de la problemática. Según Cagnacci, sólo en la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires, desde diciembre de 2023 hasta hoy, se perdieron 438 cargos docentes.

“Desde el inicio de diciembre de 2023, el inicio de la llegada del gobierno de Milei a hoy, sólo en esa facultad se perdieron 438 cargos docentes, docentes que decidieron renunciar en función de la baja salarial”, afirmó.

La falta de convocatoria a paritarias formales por parte del Gobierno agrava el deterioro salarial y funcional de las universidades públicas argentinas EFE/ Juan Ignacio Roncoroni

El máximo cargo jerárquico, el de profesor titular, sin antigüedad, apenas supera el $1.500.000 de bolsillo: “La canasta básica de pobreza para el mes de marzo, que el propio INDEC marcó, es de un $1.434.000 para una familia tipo. Yo quisiera saber ¿qué profesional con 1.500.000 dedicándose exclusivamente a la docencia puede subsistir investigando, generando extensión y estando al frente de las aulas?”, preguntó Cagnacci.

En el extremo opuesto, un ayudante de primera simple obtiene $270.000 de bolsillo y un ayudante de segunda, categoría para estudiantes avanzados, recibe $140.000. “¿Qué estudiante avanzado puede querer proyectarse en la docencia universitaria cuando el salario que hoy le estamos ofreciendo como sociedad para esa función es de $140.000? Seguramente ninguno”, sentenció.

Los trabajadores no docentes de la UBA (Universidad de Buenos Aires) reciben salarios que no alcanzan la canasta básica establecida por el INDEC, según denuncian los gremios 


sábado, 16 de mayo de 2026

La situación de los no docentes y el deterioro del sistema universitario

La brecha salarial también afecta a los trabajadores no docentes. “Si voy al salario no docente, el promedio en la Universidad de Buenos Aires, el salario no docente es la categoría cinco. En esa categoría cinco, por grilla salarial, no llega al $1.000.000 de bolsillo con la garantía salarial. La canasta básica, dije $1.434.000 medida por el INDEC”, precisó el secretario general de ADUBA. Cagnacci subrayó la diversidad de funciones abarcadas en la categoría: desde administrativos hasta personal de hospitales universitarios.

El conflicto se agrava por la ausencia de negociaciones formales: “El último llamado a paritaria, de este gobierno, tanto docente como no docente, fue en el segundo semestre del 2024. Ya vamos un año y medio sin un llamado formal incumpliendo los convenios colectivos”, alertó.

El salario de un profesor titular sin antigüedad apenas supera la línea de pobreza, mientras que los ayudantes cobran montos muy por debajo de ese umbral 

Las consecuencias no sólo se ven en la reducción de cargos docentes sino también en el funcionamiento cotidiano de las universidades y el deterioro general de su infraestructura y servicios, incluyendo becas, investigación y extensión universitaria.


viernes, 15 de mayo de 2026

Defendamos la escuela pública como espacio de paz, de cuidado y de futuro

La Mesa Ejecutiva de la Federación Nacional de Docentes Universitarixs (CONADU), con el acuerdo de las y los secretarios generales de los distintos gremios, redactó un pronunciamiento frente a las situaciones de extrema violencia que se están repitiendo en distintas escuelas del país. Porque no es violencia escolar, es violencia gubernamental que también entra a las aulas.

Cuando se estigmatiza hablando de “chicos criminales” se oculta lo que realmente circula: odio y desprecio a la vida que se disemina por redes sociales, en discursos presidenciales y que pone a la escuela bajo fuego. La escuela no genera violencia: la recibe, la contiene y la padece junto con toda la comunidad educativa.

La vida se precariza afuera y adentro de las instituciones. Hay más adultos sin trabajo. Otros se ven obligados a buscar un segundo o tercer empleo para llegar a fin de mes, con menos tiempo para compartir con sus hijos e hijas, para escucharlos, para acompañarlos. Ese desgarro cotidiano produce padecimiento subjetivo en grandes y chicos. Se expresa en autolesiones, en intentos de suicidio y en suicidios que lamentablemente se concretan. Se expresa en el aumento del consumo problemático entre jóvenes y adultos. Se expresa en la violencia que estalla en las familias.

La política del Gobierno nacional obliga a que cada trabajador y trabajadora se arregle como pueda: que consiga más empleos, que negocie individualmente horarios, descansos y condiciones de vida. Esa lógica de ajuste y sálvese quien pueda es violencia. Y esa violencia gubernamental se reproduce en las escuelas. Se descarga sobre nuestros estudiantes y sobre quienes sostienen la tarea de educar.

Por eso afirmamos: no es violencia escolar. Es violencia gubernamental que atraviesa las instituciones y golpea a quienes las habitamos.

Y si la violencia es gubernamental, la respuesta debe ser política y colectiva.

Exigimos de manera urgente:

1. Más becas para garantizar la permanencia y el derecho a estudiar.

2. Más equipos de orientación escolar en todos los niveles.

3. Más tiempo institucional rentado para que los equipos docentes puedan reunirse, acordar criterios, escuchar y construir espacios que alojen el padecimiento subjetivo.

La salud mental es un derecho humano. Que el Estado garantice los derechos de niños, niñas, adolescentes y jóvenes es su obligación indelegable. Y eso se traduce en presupuesto educativo y en condiciones laborales dignas para docentes de jardines, escuelas primarias y secundarias de nuestras universidades nacionales.