desdeelaula
un cuaderno de trabajo sobre cultura, educación, arte y sociedad
domingo, 12 de abril de 2026
sábado, 11 de abril de 2026
CTA (Central de los Trabajadores Argentinos): por el estatuto y todos los derechos de los trabajadores de prensa
1. Luego de una gran lucha en defensa del Estatuto del Periodista y contra la reforma laboral, que reunió múltiples adhesiones y decenas de intervenciones de legisladores que rechazaron la derogación de la Ley 12.908, advertimos con claridad que, desde la aprobación de la ley, desde FATPREN y los sindicatos de prensa impulsaremos de inmediato acciones legales. Se trata de una reforma abiertamente inconstitucional, violatoria de los derechos laborales y sindicales consagrados en nuestra Constitución Nacional y del derecho fundamental a la libertad de expresión. Su contenido es inequívocamente regresivo y constituye un grave perjuicio para los trabajadores y trabajadoras de prensa.
2. Como ya advertimos, no somos las y los trabajadores ni nuestros sindicatos quienes obturamos el debate sobre la modernización. Por eso, sobre la base de los derechos consagrados en el Estatuto del Periodista Profesional, presentaremos propuestas concretas para debatir en el Congreso y con todos los actores del campo comunicacional: asociaciones profesionales, universidades y organizaciones de la actividad. Propuestas que contemplen las nuevas funciones, las plataformas digitales, la inteligencia artificial y que garanticen que ningún trabajador o trabajadora de prensa quede excluido de la protección legal.
3. A los diputados y senadores que votaron la prórroga bajo el pretexto de abrir un plazo para modernizar la norma, les exigimos que honren su palabra. Deben asumir su responsabilidad institucional y compromiso, aportar al debate y garantizar que el Estatuto del Periodista Profesional sea tratado y aprobado antes de que la prórroga venza.
4. Profundizaremos la lucha en defensa de la comunicación como derecho social y de quienes ejercemos este oficio en condiciones cada vez más adversas. Frente a un gobierno que ataca sistemáticamente al periodismo y busca disciplinar, censurar y silenciar a las voces críticas, responderemos.
Ciudad Autónoma de Buenos Aires, febrero de 2026
viernes, 10 de abril de 2026
Continúa el plan de lucha: paro y acciones en toda la UBA (Universidad de Buenos Aires)
Esta semana –del 6 al 11 de abril– y con el inicio de clases del Ciclo Básico Común, continuamos con la medida de fuerza porque, aún cuando la justicia nos da la razón, el gobierno sigue sin aplicar la ley. Además, insiste con la presentación de una modificación a la ley que, como eje central, busca mantener los salarios a la baja.
El gobierno bate el parche con el equilibrio en las cuentas públicas como excusa para no aplicar una ley cuyo costo es previsible y no genera ningún desmán en materia fiscal. Recordemos que en el presupuesto 2026, el capítulo XI, dedicado a las universidades, se mantuvo. Lo hace en medio de un mar de denuncias de corrupción y posible enriquecimiento ilícito de funcionarios de alto rango, de descubrimientos sobre sus conexiones con el caso Libra, de créditos del Banco Nación con condiciones preferenciales otorgados a sus funcionarios.
Las presiones contra las medidas de fuerza no son pocas. Tanto desde el gobierno nacional, como de las autoridades del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) –los rectores de las universidades nacionales– y de la UBA, aprovechan cada oportunidad para convocar a tener las aulas abiertas, aún a costo de nuestra propia salud y economía doméstica, en suma de nuestras condiciones de vida. Todos se preocupan por el éxodo docente, pero llaman a los trabajadores a no hacer olas. En ese mismo sentido, en la misma semana que festejabamos el fallo, la UBA amenazaba con descuentos a la docencia de los preuniversitarios. Todos en el mismo tren.
Para desactivar el reclamo, el gobierno nacional acaba de otorgar de manera unilateral un aumento del 6,7% (2,5 % en enero, 2,2% en febrero y 2% en marzo) y sus respectivos retroactivos. “Aumentos” por debajo de la inflación de esos respectivos meses –lo que acentúa la baja salarial–, y tan miserable que en el caso de quienes cobran garantía salarial, ni siquiera lo sintieron. Con ese insignificante aumento, el gobierno nacional debe al día de hoy a cada docente y no docente universitario un 48,8% , casi como si no hubiéramos cobrado 11 meses de trabajo. Por eso, la asamblea de AGD UBA (Asociación Gremial Docente de la Universidad de Buenos Aires) resolvió continuar con las medidas de fuerza, con paros y acciones, por un paro por tiempo indeterminado.
Porque seguimos defendiendo la Universidad y exigiendo la aplicación de la Ley de financiamiento universitario, coronamos la semana de lucha en la Plaza de Mayo, con clases públicas que se desarrollarán desde las 10 hs hasta las 17 horas junto a organismos de ciencia y tecnología y abiertas a toda la docencia y estudiantes que quieran participar.






