Leer el pronunciamiento de Federación SITECH (Sindicato de los Trabajadores de la Educaci´ñon de la provincia del Chaco) aquí.
un cuaderno de trabajo sobre cultura, educación, arte y sociedad
Leer el pronunciamiento de Federación SITECH (Sindicato de los Trabajadores de la Educaci´ñon de la provincia del Chaco) aquí.
Cuando se estigmatiza hablando de “chicos criminales” se oculta lo que realmente circula: odio y desprecio a la vida que se disemina por redes sociales, en discursos presidenciales y que pone a la escuela bajo fuego. La escuela no genera violencia: la recibe, la contiene y la padece junto con toda la comunidad educativa.
La vida se precariza afuera y adentro de las instituciones. Hay más adultos sin trabajo. Otros se ven obligados a buscar un segundo o tercer empleo para llegar a fin de mes, con menos tiempo para compartir con sus hijos e hijas, para escucharlos, para acompañarlos. Ese desgarro cotidiano produce padecimiento subjetivo en grandes y chicos. Se expresa en autolesiones, en intentos de suicidio y en suicidios que lamentablemente se concretan. Se expresa en el aumento del consumo problemático entre jóvenes y adultos. Se expresa en la violencia que estalla en las familias.
La política del Gobierno nacional obliga a que cada trabajador y trabajadora se arregle como pueda: que consiga más empleos, que negocie individualmente horarios, descansos y condiciones de vida. Esa lógica de ajuste y sálvese quien pueda es violencia. Y esa violencia gubernamental se reproduce en las escuelas. Se descarga sobre nuestros estudiantes y sobre quienes sostienen la tarea de educar.
Por eso afirmamos: no es violencia escolar. Es violencia gubernamental que atraviesa las instituciones y golpea a quienes las habitamos.
Y si la violencia es gubernamental, la respuesta debe ser política y colectiva.
Exigimos de manera urgente:
1. Más becas para garantizar la permanencia y el derecho a estudiar.
2. Más equipos de orientación escolar en todos los niveles.
3. Más tiempo institucional rentado para que los equipos docentes puedan reunirse, acordar criterios, escuchar y construir espacios que alojen el padecimiento subjetivo.
La salud mental es un derecho humano. Que el Estado garantice los derechos de niños, niñas, adolescentes y jóvenes es su obligación indelegable. Y eso se traduce en presupuesto educativo y en condiciones laborales dignas para docentes de jardines, escuelas primarias y secundarias de nuestras universidades nacionales.
Este decreto se basa en un antecedente de 2024 que habilitaba expulsiones y traslados de menores sin orden judicial ante hechos de vandalismo, vulnerando la presunción de inocencia. La nueva norma profundiza la criminalización de las juventudes y sustituye el abordaje pedagógico de la violencia escolar por una respuesta punitiva y expulsiva que viola los derechos internacionales de niños, niñas y adolescentes.
Alertamos además que en el Instituto Técnico de Aguilares de la UNT (Universidad Nacional de Tucumán) se dispuso, sin consulta a la comunidad educativa, la presencia de Policía Provincial junto a personal de seguridad de la UNT en el ingreso al establecimiento. Esto constituye una violación a la autonomía universitaria: las fuerzas de seguridad provinciales no pueden ingresar a dependencias de universidades nacionales.
Rechazamos la injerencia policial en todas las escuelas, con especial énfasis en las preuniversitarias de la UNT.
Defendemos a las escuelas como espacios de formación, cuidado y participación. Exigimos presupuesto para garantizar equipos interdisciplinarios y actividades extracurriculares que permitan abordar la conflictividad escolar con herramientas pedagógicas, no represivas.
Ese día habrá, además, PARO DOCENTE para movilizar a Plaza de Mayo por la Educación, la Universidad y la Ciencia argentinas.
Reclamamos la urgente aplicación de la Ley de Financiamiento 27.795, paritarias libres y la recuperación de nuestro salario.
MILEI, CUMPLÍ LA LEY.
ADULP (Asociación de los Docentes de la Universidad Nacional de La Plata)